Conforme el mundo evoluciona a nuestro alrededor, y las condiciones de la “nueva normalidad” van tomando forma, las personas en posiciones de liderazgo continúan poniendo a prueba su capacidad de adaptación. 

Para poder liderar con este nuevo nivel de transformación, las habilidades de liderazgo también deben renovarse. Y el estilo de liderazgo más adecuado para manejar los cambios y la incertidumbre es el Liderazgo Emocionalmente Consciente. 

 

¿Qué significa esa definición?

 

En palabras de J. Dethmer, D. Chapman y K. Klemp, autores del libro Los 15 Compromisos de Liderazgo Consciente, se trata de “estar más interesados en aprender que en tener la razón”. 

El Liderazgo Consciente se basa en la autenticidad, la vulnerabilidad y el deseo de servir a las personas. Un líder emocionalmente consciente es capaz de reconocer sus emociones, y de darse cuenta cuando el miedo, el enojo o la tristeza interfieren sus procesos de pensamiento. 

Si el ego personal tiene miedo de estar equivocado, ese miedo nos pone a la defensiva y provoca que nos esforcemos en convencer a otros de que tenemos la razón – con frecuencia a través del enojo. 

Cuando nos permitimos reconocer y soltar las emociones, es posible regresar a un estado natural de curiosidad, donde somos receptivos a las ideas y a la creatividad. 

 

¿Por qué es importante dar espacio a las emociones en el ámbito laboral? 

 

Porque hoy es indispensable que todos los miembros de un equipo trabajen unidos y alinear a los equipos hacia un propósito común requiere de habilidades emocionales. 

El autor Simon Sinek lo resume así: “queremos creer que estamos hechos para pensar, pero en realidad estamos hechos para sentir”. En efecto, a nivel neurológico las emociones desbordan al intelecto y al comportamiento.  

Siendo tan poderosas, ¿por qué no aprender a gestionarlas dentro de los equipos y a convertirlas en una herramienta que beneficie el ambiente de trabajo? 

 

J. Taets de Keystone Group propone tres habilidades de gestión emocional que serán decisivas en la nueva normalidad: 

  • Inteligencia Emocional: Es clave para construir confianza y compromiso, facilita el enfrentar los retos, y permite conectar, inspirar y motivar a otras personas. 
  • Coaching: Descubrir las fortalezas de las personas para apoyarlas en su crecimiento y en la solución de sus retos. 
  • Hacer preguntas diferentes: Al hacer siempre las mismas preguntas y resolver los problemas con el mismo patrón de pensamientos, nuestro cerebro entra en piloto automático. Hacer preguntas distintas permite orientarse hacia el futuro y resolver creativamente.

 

>> Leer más: Vulnerabilidad – Por qué utilizarla en el trabajo

 

Otros comportamientos que desarrollan la Consciencia Emocional, sugeridos por el CEO y emprendedor inglés Gian Power, son: 

 

  1. Conócete a ti mismo 

Antes de pensar en cómo ser liderar emocionalmente, necesitas sintonizar con lo que tú sientes. Reflexionar en cómo te sientes cada día es un buen inicio, seguido por realizar respiraciones conscientes o iniciar un programa de meditación. 

 

  1. Sigue la trayectoria de tus emociones. 

Cuando eres capaz de reconocer tus emociones, el siguiente paso es aprender a regularlas. Una técnica es llevar un registro de tus actividades diarias y cómo te sientes al hacerlas, para identificar cuáles te ayudan a sentirte bien. 

 

  1. Quítate la máscara. 

Como líderes, debemos ser lo suficientemente valientes como para mostrar nuestros momentos vulnerables. Por ejemplo, ser capaces de reconocer cuando necesitamos ayuda y permitirnos solicitarla. 

 

  1. Desarrollar empatía. 

La empatía es ponernos en los zapatos de los demás. Los mejores lideres escuchan activamente sin sentir la necesidad de interrumpir con su propio punto de vista. Escuchando y empatizando con otros, se puede construir una dinámica más abierta y constructiva. 

 

  1. Construye relaciones significativas. 

Cuando estamos demasiado enfocados en los objetivos, es fácil olvidarse de las personas que nos ayudan a alcanzarlos. Estar en sintonía y trabajar en la relación con el equipo es extremadamente importante. 

 

Ser un líder emocionalmente consciente te permitirá mantenerte en contacto con tu humanidad en un mundo donde las tareas continúan automatizándose y digitalizándose. 

Lo que nos engrandece como personas es precisamente el ser emocionales, imperfectos y que sólo trabajamos a nuestro máximo potencial cuando sentimos conexión con otros.

 

 

Hoy te invito a trabajar en estas habilidades para continuar desarrollándote como persona, como líder y como profesional del cambio. 

Solo es duro. Juntos es mejor. – Brené Brown. 

 

Cuéntame en comentarios tu punto de vista acerca de los retos que tienes al trabajar en la nueva normalidad o escríbeme a [email protected] si te gustaría que trabajemos juntos en cómo desarrollar el liderazgo emocionalmente consciente en tu lugar de trabajo.